Amen

Como aves libres en el cielo o como un río que sigue su caudal, así deberíamos ser todos: fluidez, libertad y dicha, acompañada de cielos azules, montañas, flores y ante todo, una nube inmensa de amor.

Para alcanzar el cielo y alzar el vuelo mientras estamos en la tierra necesitamos de una receta que nunca falla: fe en que lograremos todo lo que nos proponemos, locura para escuchar nuestros sueños e ir tras ellos sin importar los comentarios, y principalmente amor, un amor que es tan infinito y poderoso que nos transforma en verdaderos creadores, hechos a imagen y semejanza del Creador mayor.

Creo que en definitiva el amor es el ADN de todos nosotros, que es nuestro principio y fin. Somos productos del amor, de nuestros padres y de Dios, somos hechos por amor y para amar, pues hemos venido al mundo a sentir amor por todo lo que vemos y vivimos.

Solo el amor nos permitirá sacar lo mejor de nosotros, vivir como dioses en la tierra, creyendo que todo lo podemos y que al final del día el rosa, el rojo y el naranja se apoderarán del cielo y de nuestras almas para impregnarlas de pasión, de fuego y de amor convertido en vida.

Mi madre siempre me dijo que el amor mueve el mundo, pero para mí, una eterna soñadora del amor, solo entendía éste como el amor por una pareja y de esta manera, me apresuré en una carrera por encontrar un hombre perfecto que moviera mi mundo.

Lo que se me pasaba por alto es que es mi propio amor, por mi vida, por lo que soy, por lo que atraigo, por mi familia y amigos, por mi trabajo y mis hobbies, lo que realmente llenaría mi vida de la dicha y la energía más pura.

Puede que todavía no haya aparecido ese hombre que sueño con tener para contemplar y amar, pero a cambio de eso, encontré en mí misma mi mejor pareja, mi mejor versión, mi aliada en aventuras y mi motor que me impulsa a disfrutar de cada momento que el Universo me regala.

Amen, así sin tilde. Amen hasta que vuelen… que el amor es eso, fluir con libertad, goce y plenitud♥️🌹

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Unicornios vivientes

Compartimos el mismo cielo. Podemos respirar el mismo aire y contamos con los mismos minutos al día que cualquier otro ser humano.

Podemos decir que cada uno de nosotros somos una obra maestra construida con el mismo rigor y las mismas capacidades para funcionar a la perfección en el mundo. La misma capacidad para amar, vivir, transformarnos y evolucionar.

Pero por qué entonces cuando hacemos zoom a la realidad encontramos vidas tan diferentes y desigualdades tan abismales? Por qué algunos parecen ser más dotados para los negocios y otros fracasan en cada intento? Por qué algunos parecen haber nacido para ser exitosos mientras que otros para sufrir?

Tal vez la razón sea que sin ser conscientes de esto, nos hemos puesto en lo profundo de nuestros corazones unas etiquetas de “soy pobre”o “soy poderoso”, “soy hermosa” o “nadie me quiere”… “a mí nada me sale bien”… y así poco a poco, nuestra mente se va acomodando a ese guión de nuestra vida que día a día escribimos en nuestro inconsciente.

Para cambiar esto, seamos unicornios que desafían la realidad con inyecciones de una hermosa fantasía llena de arco iris, cielos despejados, pastos verdes y sonrisas ilimitadas.

Tatuemonos en nuestro interior que somos maravillosos, que somos dueños de una fábrica que produce sueños hechos realidad y que en nuestro interior existe toda la fuerza y el poder del mundo.

Desafiemos la realidad, vivamos como si todo lo que nos rodeara y pasara fuera un milagro, creamos de verdad que somos las criaturas más hermosas y perfectas del planeta, y veamos cómo el Universo se acomoda de tal forma que nos regala la mejor Experiencia de vida jamás imaginada.

Arcoíris

Sin saberlo del todo, siempre he tenido a mi lado los mayores y mejores maestros de vida, aquellos que me han demostrado el valor de la simplicidad y la fluidez. Mi mamá, mis abuelos y hasta mi hermano, personas que viven sin exigir ni esperar mucho de la vida. Sin tener grandes sueños ni expectativas pero viviendo a la vez, una vida positiva y plena.

Hace un mes exactamente que volví a mi hogar, a vivir con mi familia y a trabajar para mi ciudad, para generar bienestar, sembrar semillas de esperanza en los más “necesitados” y ayudarlos a ser más felices.

Ha sido un mes maravilloso, de amor por mi vida, mi familia, mi trabajo, mis amigos y mi hogar. Pero al mismo tiempo, un mes de enormes cambios, de afrontar nuevamente un trabajo serio después de 2 años de estar estudiando. De tener mi primera deuda y conseguirme mi propio carro. De pensar tanto en mejorar mi mente, espíritu y cuerpo, y de afrontar una madurez total en muchos aspectos: social, amoroso e inclusive, familiar.

Hoy recibí una noticia que me partió el corazón en millones de pedacitos. Una de las maestras de las que hablaba al principio, mi abuela materna, ha empezado a tener dificultades para respirar y el trasfondo del asunto es igual de delicado: su mente se ha apoderado de su cuerpo para pasarle una mala jugada. Tiene Alzheimer y ha empezado a sufrir de demencia senil.

Supongo que la vida no es siempre ese arcoíris en el que yo había decidido quedarme (omitiendo la lluvia) y ahora me estoy empezando a mojar de una realidad que no quería vivir.

En mi arcoíris mi mamá, ese ser de luz y heroina a prueba de balas es invencible y tiene vida eterna, al igual que mi abuelo que es como una especie de Gandhi con el Pibe y Obama, y como no, mis abuelas y el resto de mi familia que son mi pilar y más grande amor.

Pensar que uno de ellos está a punto de pasar por una etapa tan difícil, que nos pondrá a todos a prueba me hace sentir en medio de un huracán sin ningún arcoíris. Pero se que no es casual que mi trabajo sea sobre el funcionamiento de la mente y sobre atraer bienestar con nuestro pensamiento.

Confío en que al igual que mi madre, responderé con calma, aceptación y paciencia a esta nueva etapa de mi vida, y le entregaré todo mi amor a esa mujer que construyó esta familia y la ha mantenido unida. Es tiempo de demostrarle que su nieta favorita va a ayudarle a sanar su mente y que estaremos con ella para recordarle la fuerza, la energía y el entendimiento que lleva adentro. Así que por favor, saca ropa colorida y vestidos si quieres, que el sol seguirá saliendo abuelita💛

La vida de mis sueños

Que lindo se siente cuando la vida toma el papel de guionista y escribe un mejor guión del que tu te habías imaginado una y otra vez en tu cabeza. Así me siento hoy al llegar nuevamente a casa después de 11 meses de los mayores aprendizajes y las más lindas fantasías hechas realidad.

Recuerdo que hace casi un año llegaba a Madrid con una maleta cargada de miedos y de ilusiones, aunque debo admitir que el optimismo no rondaba mucho por mi mente en esos días por lo que las piedras pesadas eran puros miedos. Miedo a ir a una ciudad de la que no escuchaba los mejores comentarios, miedo a seguir con ese sentimiento de desubicada en la vida, miedo a que me quedara viviendo en España y me alejara de mis seres más amados, miedo a que el Master no llenara mis expectativas, miedo a tantas cosas, y la mayor de ellas a no ser feliz allí.

A cambio de mis miedos recibí magia convertida en felicidad infinita al vivir en una ciudad que desde el día 1 me hizo sentir como en casa y acompañada de una amiga que terminaría por convertirse en mi hermana, y así, poco a poco, todas las piezas fueron encajando a la perfección.

Me gustaba la ciudad, respiraba sofisticación hasta en las esquinas, me sentía bien con la gente que estaba, amaba mi casa, me agradaba la Universidad y me enamoraba en cada esquina con la guapura de tantos hombres.

Y allí estaba yo, con el corazón medio roto, extrañando mi hogar en Medellín y cargando con el equipaje de las piedras del miedo, empezando a vivir lo que sería la vida de mis sueños.

Muy pronto las paredes que conformaban el apartamento en el que vivíamos se convirtió en un hogar en el que habitaba la felicidad, el apoyo, el goce y el entendimiento. La Universidad se convirtió en mi anhelo de todas las mañanas para aprender algo nuevo y ocupar debidamente el tiempo. La ciudad se convirtió en el escenario en el que ocurrían cosas maravillosas, excelentes cenas, fiestas, caminatas y ante todo, los más lindos atardeceres…. y mi corazón roto encontró la compañía de un lindo madrileño a los pocos días de haber llegado. Justo lo que necesitaba, pasar de página y darle un poco de luz a la oscuridad que había dejado el último.

Así, día a día la ciudad pintaba de los más lindos colores los atardeceres y yo pintaba de sueños hechos realidad mi vida. Del sueño de seguir explorando las ciudades más románticas de Europa, del sueño de seguir sintiendo tanta libertad, del sueño de aprender, de crecer y de creer, en mí, en mis capacidades y en lo que me puedo convertir.

Por eso, por lo vivido e inclusive por lo que dejé de vivir, agradezco inmensamente. Por estar hoy nuevamente en casa, con mis seres amados y desempacando una maleta que ya no está llena de miedos sino de esperanza y de nuevas ilusiones

Siempre mariposa

Dicen las estrellas que los que realmente brillamos somos nosotros. Que nuestra magia y poder es tan grande que podemos crear nuestra propia realidad. Que basta con susurrarle al universo lo que queremos para que se haga realidad.

… y si esto es así cómo puede ser que hoy me encuentre con el corazón roto, la ilusión un poco perdida y necesitando con urgencia un abrazo de mi madre diciéndome que no tema que todo estará bien?

Tal vez si lo pedí antes. Pedí verdad en mi vida, pedí un amor honesto y comprometido, pedí estar con alguien que fuera el indicado para mí. Y aunque muy en el fondo siempre supe que él no lo era, seguía intentando que nuestra relación funcionara, respaldándome en la idea de que una magia tan única no la iba a volver a sentir y que prefería llenar mi vida de momentos fugaces y hermosos a su lado, en vez de privarme de ver nuevamente sus ojos y de sentirme plena junto a él.

Lo cierto es que se acabó. Y que como siempre lo he pensado, la vida misma le muestra a uno el camino. Que tener el corazón roto es una oportunidad maravillosa para conocerse, re inventarse, aprender a soltar, a aceptar, fluir y a dar espacio para que cosas mejores lleguen y se queden.

No es fácil pero se logra con valentía y con el apoyo de ángeles de carne y hueso que siempre aparecen en nuestro camino para recordarnos lo valiosos que somos, el universo infinito y lindo que llevamos dentro y así poco a poco vamos aprendiendo a sonreír y a llenarnos de un amor tan infinito por nuestra vida, que no importa si estamos solteros o en pareja, porque estás locamente enamorado de lo que vives y atraes.

Así que sí. Desgarrate de dolor, llora acompañado o solo, pasa noches sin dormir, revisa tu celular 300 veces al día para ver si te llegó un mensaje de él, escribe cartas que nunca enviarás, mira las fotos que tienen juntos una y mil veces. Sufre, grita, llora… que al final todo valdrá la pena cuando resultas vencedor y brilles con fuerza por lo valiente que llegaste a ser.

Por esto y por mucho más, gracias corazón por haberte roto y por renacer más fuerte que nunca.

Gracias amor por haber existido y por haberme enseñado tanto. Sigue sonriendo y brillando. Sigue siendo por siempre una mariposa, libre y feliz. Te amo

Filtro rosa

Nos llamamos a nosotros mismos la raza fuerte, la vencedora, la que evolucionó del orangután y logró convertir este universo en un montón de termitas que siguen el mismo guión sin pararse a pensar sobre los pasos que dan.

Pero si realmente vemos de qué estamos hechos, nos damos cuenta que más allá de los huesos, la carne, los músculos y los órganos que nos componen, somos 70% agua y 99% miedo.

Comemos con miedo de engordar, salimos con chicos con miedo a no ser lo suficientemente guapas, hablamos bajito por miedo a ser juzgados, tenemos sexo con miedo a que crean que somos muy fáciles, no siempre decimos lo que pensamos por miedo a parecer subnormales… y así, nos pasamos la vida comiendo miedos en vez de hamburguesas y vendiendo simulacros para ocultar lo que realmente somos.

Y qué más somos si no pura magia y una aglomeración de bendiciones que se juntaron para dar como resultado nuestro cuerpo y mente? No somos casualidades, somos causalidades y no debemos serlo de nuestros miedos si no de nuestras pasiones, de lo que nos hace vibrar, de lo que palpita muy adentro de la carne.

Venzamos el miedo. Demostremos con amor y entendimiento que aceptamos quiénes somos y que aceptamos al otro con sus raíces, sus creencias y hasta sus propios miedos.

Demostremos que no somos cobardes y que no vamos matando no sólo con miedo sino inclusive con armas, coches y aviones todo lo que se nos sale de nuestro entendimiento. Sin miedo seguramente no habrían guerras ni existirían tantos atentados terroristas que dejan en la calle sin vida a un montón de vencedores que habían salido a conocer la ciudad de sus sueños sin saber que morirían en ella, junto a sus miedos.

Matemos los miedos pero con amor, con muchísimo amor por lo que somos y podemos ser. Entendamos que el universo es lindo cuando existe de todo en él y que inclusive un poco de miedo inyecta adrenalina y picante a nuestras vidas, haciéndola interesante y merecedora de ser bonita.

Quitémosle entonces a nuestros pensamientos el filtro del miedo, y cambiémoslo por uno muy rosa que haga que todo lo veamos mucho más bonito, para que parezca que siempre miramos el mundo a través de un cristal rosa y con los ojos llenos de amor.

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Linda fantasía ✨

Perdida en mi fantasía me encuentro, viviendo en una ciudad en la que se levantan obras de artes magestuosas como la Catedral de Barcelona, la Casa Batlló o Gaudí… rodeada de arte en las calles, de músicos en las esquinas, de naturaleza mágica, de increíble gastronomía y de la dulzura de respirar con tranquilidad porque sé que vivo segura en mi propia fantasía.

Una vez viendo la Isla Siniestra, dudé de que todo lo que veía a mi alrededor realmente existía. Dudé por un momento que así como le pasó a Leonardo Di Caprio, todo en mi vida era una proyección de mi fantasía mental, en la que inventaba los personajes y situaciones que mejor se acoplaban a mi historia.

Hoy, aunque siga sin saber si vivo en la realidad o en la fantasía, estoy feliz del guión que escribo para mi vida. De las situaciones que he vivido, de los logros y sueños que he hecho realidad, de la familia y amigos que escogí, e inclusive del cuerpo y la mente que me di, los cuales son maravillosos.

En mi fantasía, el amor es el protagonista y convierte los días en 24 horas de gratitud, de esperanza, de bienestar, sonrisas y satisfacción. Por nacer, por vivir, por permanecer y por encontrar placer en las cosas pequeñas de la vida como disfrutar de un café mientras ves delante de ti como se despliega un desfile de mujeres, hombres, niños, parejas, recién nacidos y hasta perros de todas las nacionalidades, con tanta singularidad en sus vestidos, en sus idiomas, en la forma en la que sienten la ciudad que se abre ante ellos como el más lindo museo.

Claramente, no escribí la historia más linda de amor, ni la de La Niña más preciosa que jamás haya existido, tampoco la de alguien superdotado o millonaria, pero sí es la historia de una mujer que se ha propuesto a llenar su vida de retratos en los que sus ojos y su sonrisa hablan el mismo idioma: el de la felicidad.

Existes

Porque existes y existo, porque te veo, te siento… en el aire, en el brillo de los ojos, en cada sonrisa. Porque maravillas a cada ser que está dispuesto a apreciarte, que no da por sentado la vida y todo lo que viene con ella, cielos azules y grises, besos encantados y desamores, aprendizajes y pérdidas, pero ante todo, una fuerza, un hilo, una conjetura que une al universo y lo mantiene vivo. Llenándolo de razón, de inspiración, ilusión y esperanza.

Gracias vida por permitirme verte tan linda, gracias por el arte que pones en las calles en modo de música, arquitectura, colores, sonrisas, saludos. Gracias por hacerme libre para explorarte, gozarte, descubrirte.

Gracias por cada ángel de carne y hueso que haz puesto en mi camino en forma de amigos, familia y amores. Gracias por darme unos ojos que siempre quieren ver lo mejor en cada persona y situación, y gracias ante todo por permitirme florecer por dentro con un enorme amor y gratitud.

Ya van a ser 26 años de pisar esta tierra, de soñar despierta con tus ríos, mares, montañas y colores. 26 años de una vida plena, lo más parecida a ser perfecta, en la que el amor siempre ha vencido al miedo y en el que la magia existe cada vez que un deseo se ha hecho realidad.

Ahora quiero pensar que mantendré viva a mi niña interna, porque paso a estar más cerca a los 30 años y por lo tanto, es tiempo de madurar, estabilizarme, ser consecuente con mis decisiones e intentar ser coherente para que lo que digo, hago y pienso estén alineados.

Por ahora, no me queda más que decir gracias, gracias vida por tratarme con tanto cariño, gracias por ser buena conmigo, por complacerme, por darme la mejor familia y los mejores amigos, por regalarme amores sonrientes y respetuosos, por ser flexible conmigo y por enseñarme una y otra vez, que todo está bien y que siempre me muestras el mejor camino para seguir andando.

¡Salud por mí, amor!

Existe tanta poesía en el sentir, en el vivir, en el descubrir ojos que brillan de sueños y de amor por la vida.

Existe tanta magia en inventar nuevas formas de besar e idiomas para hacer el amor.

Existe tanta fuerza en inventarnos nuevas excusas para sonreír, para alzar el vuelo y vivir, vivir a plenitud, con todo lo que eso requiere; ser vulnerable a la soledad, al cansancio, al frío, al hambre, pero al mismo tiempo tener la oportunidad de ver cómo se transforma tu reflejo en el espejo en una persona fuerte, independiente, agradecida, humilde y soñadora.

Ni más linda, ni más fea, simplemente más humana y real. Con ojeras que dan cuenta de las noches sonrientes y de tu enorme adicción a la felicidad y a sacarle el jugo al regalo llamado vida.

Te das cuenta que el anillo de compromiso que ahora llevas en tu mano es contigo mismo. Que te haz jurado amarte y protegerte en todo momento, en la salud y en la enfermedad, mimarte y hacerte tú misma el amor cada que te plazca.

Sigues deseando una relación amorosa, sigues queriendo vibrar al lado de un hombre maravilloso, pero al mismo tiempo estás tan feliz descubriendo el mundo, que aunque ahora estás rodeado de parejas enamoradas y a ti solo te acompaña una cerveza, te sientes plena y brindas a tu salud, confiando en que llegará alguien que te acompañe en tu libertad.

Te descubres en nuevos rincones del mundo, coqueteando con personas de las cuales no sabes ni su nacionalidad, y lo haces no por buscar compañía sino por descubrir nuevas culturas, formas de vivir… y por qué no, de amar.

Perdida en otros mundos y en otros ojos, te olvidas rápidamente de que tienes el corazón roto, de que probablemente viajas para olvidar, para tener la mente ocupada en otras cosas mientras la herida deja de sangrar.

Así que sigue con tu cerveza y vuelve a brindar, que solo existes tú y eso es suficiente para seguir viviendo pues no existen otros pulmones que te vayan a dar el oxígeno que necesitas para seguir soñando, como tampoco existe otro corazón que te vaya a dar el amor que no te das tú.

Brinda entonces por el amor, por el que sientes por ti misma, por el que palpita cuando ves reflejado en el espejo tu hermoso ser, por el amor a tus sueños, a tu realidad, a tu familia y seres queridos. Este es el amor que moverá tu mundo hacia donde quieras y que te hará sentir invencible.

¡SALUD POR MÍ, AMOR!

Guilty not guilty

Si me preguntaran que me definiera en una sola palabra escogería GRATITUD. La vida me ha dado tanto que yo solo tengo palabras de agradecimiento por cada sueño que se ha hecho realidad y por cada buena persona que se ha cruzado por mi camino y que ha convertido mi vida en una historia de capítulos felices, viajes y romances.

No estoy muy segura de que yo me haya ganado nada de esto, pues a decir verdad todo cuanto me han dado me lo han regalado… la vida, el universo y mi familia (principalmente mi madre). Es verdad que también he trabajado pero para tener 25 años y haber trabajado en totalidad aproximadamente 3 años de mi vida, se puede decir con la mayor honestidad que soy una mantenida.

Y lo mejor o peor de todo es que estoy bien con eso, pues más allá de todo, creo en el merecimiento y en la gratitud, en que todo lo maravilloso que ha llegado a mi vida son bendiciones que yo he atraído con mi buena vibra, haciéndole el bien al prójimo, siendo una excelente hija (aunque no tan buena hermana), una amiga incondicional y una buena ciudadana en general.

Entonces, ¿pensar bonito me ha hecho vivir bonito? Creo que sí, creo que vivir con un equipaje ligero de remordimientos, envidias, celos, desconfianzas no nos llevan a ningún lugar. Creo que el amor todo lo puede, y que cuando se tienen las agallas para salir de la comodidad, de lo conocido, de lo común por ir por lo extraordinario (por más cursi que suene) se consiguen cosas maravillosas. Se alcanzan las estrellas y cuando menos lo piensas, estás pasando una noche en el Sahara, rodeada de personas hermosas, riéndote hasta llorar y divisando el cielo más hermoso que jamás unos ojos hayan visto.

Así que la magia existe y esta empieza cuando crees en ti, en tus sueños, en que con amor se soluciona todo y en que cuando confías, la vida misma te va poniendo en los lugares correctos, con las personas correctas y te regala atardeceres hermosos que alimentan el fuego que hay en tu corazón.

Así que me declaro felizmente culpable de ser una mantenida, porque creo que todos nacemos con el derecho de ser felices y que el universo es una despensa infinita en la que puedes coger todo cuanto quieres. Solo tienes que soñar en grande, cerrar los ojos e imaginarte teniendo aquello que te quita el sueño y esperar con mucha fe a que esas bendiciones lleguen… que de seguro llegarán.